Escombrera Sonora - Mira antes de tirar de la cadena

Ya es hora de quitar los adornos navideños.
Ya es hora de comprarte esa maqueta por fascículos que nunca acabarás.
Ya es hora de ir al váter hasta que se te duerman las piernas, porque ya hemos empezado la tercera temporada de Escombrera Sonora.
Este año vamos a seguir el mismo rollo… o lo mismo no, porque no seguimos ningún criterio: la única regla es sacar a la luz todos los escombros sonoros que podamos.
Repasamos material reciente: Pawboss ha elaborado un par de mierdecillas y un tema más ritmoso que apunta alto, o como poco, suena muy bien. No hay nada como esas tardes navideñas con la familia para disparar la creatividad.
También volvemos al formato “Etiquetas”, que, para refrescaros la memoria, consiste en una base sonora distópica de Tom Esmiz con una narración perturbadora procedente de Creo que vierto.
Así que en este episodio le damos a la batidora de escombros y sacamos a la luz dos “Etiquetas” y tres cosillas de Pawboss. Casi nada.
La primera “Etiqueta” es realmente asquerosa e hiriente: se trata del número 9. Esta narración se instala en tu hipocampo y ocupa el lugar donde se guardaban los nombres de tus vecinos y algún conocido.
Sobre los tres temas de Pawboss:
“Navidad25”, más navideño (escombro estándar);
“Prisas hawaianas”, más acelerado y muy bailable;
y finalmente algo medio dance y épico: “Siete-Ocho”.

Cerramos con otra entrega de “Etiquetas”, el número 13, un nuevo y perturbador adelanto de este universo.

En el episodio también hablamos de cómo enfocar todo esto de las Etiquetas, así que lo mismo es el proyecto del año y nos centramos de lleno en el impacto psicológico irreversible.
